POR QUÉ VOTARÉ HOY POR UPYD “YO NO VOTE UPyD”

Por qué votaré hoy por UPyD
PEDRO J. RAMÍREZ
Actualizado: 24/05/2014 20:22 horas
He votado en todas las elecciones de la democracia y siempre he «enseñado la papeleta». A veces para respaldar a opciones con aspiraciones mayoritarias, otras en pro de minorías con posibilidades de condicionar el Gobierno. Siempre con el centrismo político y la radicalidad democrática como denominador común.
En 1977 y 1979, siendo comentarista de ABC, me decanté a ojos vista por la UCD -y en concreto por su ala izquierda liderada por Garrigues y Fernández Ordóñez- frente a gran parte del staff y la rama entonces dominante de la familia Luca de Tena que se identificaba con AP e incluso nutría sus listas. En 1982 ya como director de Diario 16 aposté sin éxito por intentar mantener a flote los restos del naufragio centrista con un comentado artículo titulado Mi voto para Lavilla. Otro gallo nos habría cantado si, en lugar de arrasar en las urnas, el PSOE de la prepotencia y la falta de escrúpulos, hubiera necesitado los escaños de UCD para completar su mayoría.
En 1986 apostamos de nuevo a caballo perdedor al respaldar la llamada operación reformista de tan atractivos principios como desoladores finales. Cuando en 1989 fundamos EL MUNDO, al filo mismo de las elecciones generales, nuestro partido de referencia era el CDS de Adolfo Suárez, al que sólo dejamos de apoyar cuando pasó a convertirse, según su propia definición, en «perchero» del PSOE.
El Gobierno aprobará el 28 febrero un proyecto que contempla mantener los ingresos fiscales
Fue entonces, a partir del Congreso de Sevilla, cuando comenzó el «viaje al centro» del PP de Aznar que asumió buena parte de las tesis regeneracionistas incluidas en las Cien Propuestas que planteamos cada vez que había elecciones. Por eso le respaldamos en el 93 y 96 cuando era oposición al PSOE del GAL y de Filesa y en el 2000 cuando, tras la «amarga victoria», protagonizó la legislatura más fructífera de la historia de la democracia.
Pese al grave desencuentro de la guerra de Irak, en 2004 renovamos ese apoyo en la confianza de que Rajoy relanzaría el compromiso reformista del partido. Tras el shock del 11-M y el inesperado triunfo de Zapatero, la labor de oposición del grupo parlamentario encabezado por Zaplana y un programa electoral que incluía por primera vez la reforma de la Constitución nos indujeron a respaldar una vez más al PP en 2008, si bien la recomendación de voto se hizo extensiva a la recién nacida UPyD de Rosa Díez. Por último en noviembre de 2011 sin dejar de expresar nuestro apoyo a esta formación minoritaria, consideramos que la crisis económica, el deterioro institucional y el desafío soberanista aconsejaban otorgar «una mayoría holgada» a Rajoy.
Baste añadir para completar el relato que en el ínterin EL MUNDO también fue tomando partido en las distintas elecciones municipales y autonómicas, apoyando en numerosas ocasiones a candidatos del PP, pero también a dirigentes moderados del PSOE como Bono o Francisco Vázquez, y acogiendo con entusiasmo la irrupción de Ciutadans en la política catalana.
Hasta aquí la retrospectiva. Me ha parecido necesario hacerla porque la cita de hoy con las urnas se inscribe en dos coordenadas personales nada gratas, relacionadas entre sí: mi profunda decepción -en 37 años de democracia es la primera vez que me pasa- con un partido para el que pedí el voto y mi reciente destitución como director de este periódico que fundé hace 25 años. Esta segunda circunstancia hace paradójicamente más cómoda mi decantación política ya que desde el 1 de febrero sólo me represento a mí mismo, sólo expreso una de las diversas opiniones que tienen cabida en este órgano plural.
La honda decepción con el PP de Rajoy es bien fácil de resumir. Basta cotejar su acción de gobierno en los dos años y medio transcurridos con sus promesas y programa. Aunque todos tenemos nuestro corazoncito, como decía durante nuestra conversación del pasado domingo Ortega Lara «yo no me estoy inventando nada».
Rajoy prometió crear empleo y hasta ahora sólo ha generado más paro; prometió bajar los impuestos y los ha subido más allá de lo que proponía el programa de Izquierda Unida; prometió equilibrar las cuentas públicas y tan sólo está transformando el exceso de déficit en exceso de deuda; prometió devolver la independencia al poder judicial y lo ha vuelto a atar bien corto para poder controlarlo; prometió combatir a la banda terrorista ETA y honrar a sus víctimas y no sólo no ha hecho nada para evitar la legalización de su brazo político o la derogación de la doctrina Parot, sino que ha excarcelado a Bolinaga -¡camino de los dos años en libertad como «enfermo terminal»!-, símbolo de lo más execrable y ruin de la condición humana.
Si bien la herencia recibida y la coyuntura internacional ayudan a explicar el fiasco de las medidas económicas -en nada parecidas a la exitosa terapia de Aznar-, sólo la marrullería y la cobardía política de Rajoy y su equipo permiten entender tan flagrantes desviaciones respecto a su ideario político, contando con mayoría absoluta en la Cámara. Ésas han sido también las claves de su labor de encubrimiento del monumental escándalo de corrupción que late bajo el caso Bárcenas, un episodio que obligará a refundar de nuevo el PP si es que quiere recuperar algún día la autoridad moral para denunciar los abusos y extorsiones de la izquierda.
«EL MUNDO miente y manipula», dijo Rajoy el 1 de agosto en sede parlamentaria, situándome en el punto de mira de todos los poderes económicos ansiosos de satisfacerle. Pues bien midamos con ese mismo rasero sus declaraciones a la cadena Ser del pasado día 6 en las que aseguró que envió los SMS de apoyo a Bárcenas porque entonces «no conocía lo que luego se ha publicado». Teniendo en cuenta que fue el 16 de enero de 2013 cuando se desveló al público que el ex tesorero tenía 22 millones en Suiza y el 18 de enero cuando al filo de la medianoche Rajoy tecleó desde la Moncloa a través de su móvil «Luis, lo entiendo. Se fuerte. Mañana te llamaré. Un abrazo», parece claro que el mentiroso no he sido yo sino él.
¿Cómo es posible que lo que haya vertebrado la campaña electoral haya sido la desafortunada expresión de Cañete y no la flagrante falsedad de Rajoy? ¿Por qué en España hay que pedir perdón por una frase machista y no por proteger la corrupción a gran escala? Pues porque entre el apalancado Rubalcaba y el apalancado Rajoy existe una sociedad de auxilios mutuos que explica también el bochornoso cambio de actitud del PP -y la Fiscalía- respecto al chivatazo del Faisán y porque en la mayoría de los medios -afortunadamente no en todos- se impone el temor a contrariar a ese trust bipartidista, respaldado por el Consejo de la Competitividad. Constátese por cierto que, a juzgar por la disposición en la foto del pasado día 7 en la Moncloa, quien preside tal Gobierno de facto, situado en el centro de una primera fila de nueve, no es Rajoy sino César Alierta.
Frente a este bipartidismo con madrastra que ya verdea hacia el modelo Gran Coalición se alzan -además de los nacionalismos y la izquierda comunista- tres formaciones inconformistas cuya presencia en el Parlamento Europeo revitalizaría la vida política española. ¡Ojalá se escuche hoy bien alta la Vox de los Ciudadanos de UPyD! Esa es mi triple recomendación de voto en función de la ideología y talante de cada uno.
Aunque por las clásicas razones de Hayek yo no soy conservador, votaría con gusto a Vox si su cabeza de lista fuera Ortega Lara pues además de a un héroe he descubierto en él a un hombre cabal, coherente y entrañable donde los haya. También me sentiría cómodo votando a la lista de Ciudadanos que encabezan dos colegas fiables y solventes como Nart y Girauta pero, al margen de que les haya faltado tiempo para decantar su estrategia y su programa, al final cada uno sólo tiene una papeleta.
Si como Vargas Llosa, Savater, Alvaro Pombo, Cristina Peri Rossi, Andrés Trapiello o Félix de Azua votaré hoy por esa «revolución prudente y necesaria» que representa UPyD es porque, camino ya de su primera década de existencia, la formación magenta que lidera Rosa Díez no ha hecho nunca nada importante que no me gustara. Y por el contrario ha dado y sigue dando batallas clave en el ámbito esencial de las reglas del juego como la democratización de los partidos, su transparencia financiera -acaba de obtener la calificación más alta en ese apartado-, la reforma de la ley electoral o la independencia de la Justicia.
UPyD es además el único partido que desde el Congreso de los Diputados viene defendiendo una reforma constitucional, acorde con el dictamen del Consejo de Estado de 2006, encaminada a proteger la igualdad de todos los españoles ante la ley, poner coto a la deslealtad institucional de los partidos separatistas y abaratar el insoportable coste de las administraciones públicas.
Es cierto que me gustaría que Rosa Díez y su equipo fueran más beligerantes en pro de la libertad económica, más activos y exigentes en la búsqueda de la verdad del 11-M y más receptivos a las ofertas de pacto de Albert Rivera, tal y como por cierto desea la casi totalidad de los muchos votantes de UPyD que conozco. Pero quien quiera encontrar un partido exactamente a su medida tendrá que fundarlo. Además creo que el retratarme hoy así me dará más autoridad para seguir tratando de influir desde mis artículos en esa triple dirección.
Votar hoy por UPyD supone en definitiva apoyar a la única formación parlamentaria sobre la que no pesa la menor sospecha de corrupción, a la única formación parlamentaria que no ha antepuesto nunca el poder a los principios -acabo de constatarlo en Asturias- y a la única formación parlamentaria cuya empecinada y valiente portavoz saca de quicio por igual a los dos siameses que simulan competir por el poder cuando en realidad se lo reparten. Y si encima su cabeza de lista es un catedrático de universidad, especialista en el ocaso del Imperio Austro Húngaro, que se ha distinguido ya en Estrasburgo por su estajanovismo parlamentario y luce siempre unas impecables pajaritas, y su número dos la insobornable Maite Pagaza, pues debo decirles que este arponero ingenuo no sólo votará, sino que votará contento

NOS UNIMOS A SOS RACISMOS “CONTRA DECLARACIONES RACISTAS DEL ALCALDE DE SESTAO”

“El alcalde de Sestao ha realizado una rueda de prensa sin preguntas. Tal vez porque hay preguntas incómodas, que aunque no ha permitido proponerlas, lo hacemos a través de esta nota:

¿Es verdad que estas personas solicitaron ser empadronadas hace meses, incluso más de un año?
¿Es verdad que no ha empadronado a estas personas?
¿Es verdad que representantes de Sos Racismo le han solicitado reiteradamente una reunión para abordar este incumplimiento?
¿Es verdad que el pasado 9 de abril estas familias se presentaron en el registro municipal y presentaron un escrito requiriendo al Ayuntamiento para que llevase a cabo el empadronamiento sin que haya habido respuesta?
¿Es verdad que ha sido él personalmente quien no ha permitido el empadronamiento de estas familias?
¿Es verdad que el 6 de septiembre de 2013 el Ararteko emite una Resolución por la que se le recomienda que adecue a la legalidad algunas prácticas en materia de empadronamiento?
¿Es verdad que el 21 de noviembre de 2013 el Ararteko emite una Resolución por la que se le recomienda que empadrone al demandante y su familia en el domicilio donde efectivamente residen?
¿Es verdad que el Ararteko, en el informe anual al Parlamento vasco, en la página 36, al hablar de aquellas instituciones que al negar o retrasar su colaboración están provocado la imposibilidad de resolver en plazo las quejas planteadas por la ciudadanía destaca al alcalde de Sestao?

¿Es verdad que ha estado utilizando el deber de empadronar de manera arbitraria?

En su nota sí reconoce otra circunstancia que consideramos grave: que ha convocado a reuniones a inmobiliarias para presionar sobre las personas a las que alquilan pisos. Como se aprecia en las grabaciones con actitudes amenazantes llegando a decir “Os lo digo sinceramente, que el Ayuntamiento os puede hacer mucho daño” o ante las quejas de que lo que les está pidiendo es ilegal que “Yo la ley la incumplo todos los días, a todas horas”.
Realizamos esta nota para centrar el problema y ofrecemos también las siguientes aclaraciones:

Las declaraciones no están manipuladas. Están depositadas íntegramente en el Juzgado. Si hoy salen a la luz es porque se han presentado junto a la denuncia de prevaricación por no empadronar a sabiendas de que era un acto ilegal. Si hubiesen salido sin haber presentado la denuncia se nos habría echado todo el mundo encima. Y además, nuestra intención no es dañar a nadie sino que se cambien las prácticas ilegales del Ayuntamiento de Setao.
Las declaraciones no son de un calentón. Las grabaciones son de dos reuniones distintas, convocadas por el Ayuntamiento. Son solo 2 de las pruebas. Se llegan a realizar estas grabaciones porque este es el tono habitual del alcalde y llega un momento en el que alguien se cansa y lo graba para preservar sus derecho, porque si no, podría haber sido denunciado por calumnia.

Pero las grabaciones son muestra de la actitud que ha mantenido el alcalde al no empadronar, que es le tema principal. El alcalde ha mantenido una actitud de utilizar el padrón de manera ilegal.

Las declaraciones salen hoy no por ninguna campaña oculta sino porque se aportan en la denuncia y son los tiempos que tenemos una organización pequeña y que basa su trabajo en las fuerzas de personas militantes, que además ha intentado en los últimos meses conseguir los objetivos por otras vías, incluso solicitando la intervención del INE.

A Sos Racismo nos habría gustado no llegar a este punto, entre otras cosas porque preveíamos que la defensa iba a ser utilizar los prejuicios, la inseguridad y los miedos. Es absurdo sugerir que haya una campaña contra el alcalde de Sestao porque entre otras cosas, tristemente, sabemos que utilizar estos argumentos le puede dar votos.

Y es aquí donde queremos subrayar que es necesaria una actitud clara por parte de la clase política, de los medios de comunicación y de la ciudadanía que no acepte la utilización de los problemas sociales para justificar la arbitrariedad, la xenofobia o la discriminación. Es en este punto donde consideramos inaceptable que si las disculpas son sinceras se minimicen las declaraciones, se vuelvan a tratar de justificar hablando de delincuencia e incivismo y se inspire lo peor de los prejuicios hablando de pisos patera. No es aceptable que mientras en Sestao y en cada municipio movimientos sociales, instituciones y muchas y muchos ciudadanos están trabajando en la lucha contra los rumores y prejuicios se quiera salvar la carrera política alentándolos.

TERCER ANIVERSARIO DEL 15-M

Tercer aniversario del 15-M

09.05.2014 | 08:52

El movimiento 15-M nació el día 15 de mayo de 2011, tomando de esa fecha su nombre, tras muchos meses de trabajo y reuniones, con el interés de dar forma a un movimiento que fuera capaz de dar un planteamiento diferente de hacer política, más participativo y democrático, que modificara el funcionamiento de las instituciones para que sirvieran realmente para el bien general y no para el enriquecimiento de las personas que estaban al frente de ellas y de los grupos de influencia financiera.

No se puede olvidar el trabajo realizado por el fiscal Pedro Martínez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (hoy fallecido) para que dicho movimiento en el que participó, se opusiera a que el control de las comunicaciones no fuera permitido, el famoso sistema «SITEL» -Interceptación de las comunicaciones eléctricas-. Amigo Pedro quiero recordarte en este tercer aniversario.

Cuando aquel 15 de mayo de hace tres años terminó la manifestación un grupo de personas decidió individualmente acampar en la Puerta del Sol de Madrid. Aquella misma noche fueron desalojados por la Policía, prendiendo una fuerte protesta de indignación por todo el país. En pocos días se constituyeron acampadas en decenas de ciudades. Automáticamente se organizaron asambleas y charlas para debatir temas de interés sobre cuestiones políticas, sociales, económicas y medioambientales, convirtiéndose en un movimiento heterogéneo y participativo. Personas de todas las edades, niveles económicos y sociales emprendieron un trabajo por un fin común con el objetivo de mejorar nuestra democracia y poder participar en las decisiones políticas en manos de los partidos políticos y grupos de influencia económica.

El éxito para algunos del movimiento fue cuando un grupo de personas decidió voluntariamente acampar permanentemente en las plazas, sin que nadie influyera en ellos. Por eso cuando hubo presiones para desalojar las plazas, nadie tenía legitimidad para influir sobre ellos para que abandonaran las plazas. Fue una decisión voluntaria y firme «tomar» y mantenerse en las plazas, como muestra de que el pueblo «sí puede» cambiar las cosas si permanece unido, frente a los poderes económicos y políticos. Por eso, el abandono de las mismas tenía que ser una decisión consensuada y voluntaria entre ellos.

Los movimientos de indignados en España no son revolucionarios ni violentos «aunque algunos estén interesados en aplicarles ese término». El movimiento 15-M solo pretende estimular a la opinión pública a la que la desilusión, el desencanto y la desconfianza los ha distanciado de la clase política. Esta situación es muy peligrosa para la estabilidad de la democracia y puede ser el caldo de cultivo para el resurgimiento de grupos populistas y golpistas que sirven a poderes oligárquicos y financieros.

Es momento de hacerse preguntas ¿Cuál es el futuro del 15-M? ¿Hasta dónde llega su calado social y su poder de transformación? ¿Qué camino se debe seguir? No hay duda de que el 15-M abrió las mentes de los españoles, puso su semilla para despertarnos, fue consciente de que se podía contar con herramientas para movilizar un cambio en la sociedad. Los éxitos son innegables, las ilusionantes acampadas en Madrid, Barcelona, Valladolid y el resto de España fueron un éxito. Las manifestaciones internacionales multitudinarias se repitieron en muchas ciudades del mundo.

La lucha contra los desahucios y otros proyectos crecieron desde los movimientos del 15-M por parte de la ciudadanía, han acabado perdiendo su fuerza, lastrado por los problemas que han estado presentes desde su inicio y que durante aquellos primeros días no supimos ver en toda su extensión.

Tres años después hay que seguir en la calle para no defraudar las ilusiones y esperanzas depositadas ese 15 de mayo de 2011. Aunque los colectivos del 15-M siempre defienden su carácter «apartidista» están surgiendo varias formaciones de perfil «indignado». Algunos defendemos que hay que dar un paso más y sobre todo otro tipo de estrategia, yo ya la tengo lanzada en algunos círculos de los movimientos de indignados y estoy como he dicho en primera línea si es necesario. Mi idea es que se ríen de estos movimientos tanto los políticos como los grupos influyentes financieros, por eso hay que crear 200.000 «Mandelas» españoles, todos ellos pacíficos. Buscar fórmulas, que las hay, para que los 200.000 Mandelas-españoles estemos dispuestos, si fuera necesario, a ir a la cárcel por defender la libertad y la Justicia, siempre por procedimientos pacíficos, así como ganar el apoyo de la Policía y del Ejército, para proteger al pueblo ante sus justas reclamaciones de derechos y libertades que también son para ellos, al igual que sucedió hace 40 años en Portugal, donde el ejército asumió la defensa de los derechos y libertades que le habían arrebatado al pueblo

“CUANDO LA PENA DE MUERTE ES CONTEMPLABLE”

Nos parece interesante este articulo del Diplomtico INOCENCIO ARIAS y por eso lo ponemos.
Un salvaje fanático religioso nigeriano ha raptado a 246 niñas o jovencitas de un colegio y amenaza con venderlas como esclavas. No cabe pensar en nada más aberrante que un descerebrado fundamentalista secuestrando a unas crías, ocultándolas en algún lugar remoto y anunciando que las va a vender “en nombre de Alá”, que las forzará a casarse aunque tengan nueve años y que podrán convertirse en esclavas. Este grupo bestial actúa bajo el nombre de Boko Haram, que significa “la educación occidental es un pecado” y no ha podido ser rastreado o capturado por las autoridades nigerianas, no se sabe si por incompetencia, simpatía de algunas fuerzas del orden con los fanáticos o por las ingentes dimensiones del país. (Nigeria es un país enorme, tiene 170 millones de habitantes y recientemente rebasó a Sudáfrica como la mayor economía del continente africano)

La atrocidad de Boko Haram produce varias reflexiones. No es la menor la de un político estadounidense que dice que si el mundo occidental recuperara excepcionalmente la pena de muerte este sería un caso claro de aplicación. La pena máxima está bien abolida pero los de Boko Haram merecen ser juzgados en La Haya y obtener cadena perpetua.

La segunda, ésta palpable, que, una vez más, cuando en el mundo se produce un desmán humanitario, Somalia hace años, Libia, ahora las niñas raptadas…la comunidad internacional mira inmediatamente a Estados Unidos. Se espera que Washington actúe a pesar del costo económico o humano (Somalia). Y curiosamente, Estados Unidos, por mala conciencia por intervenciones suyas no gloriosas, por la fuerza de sus medios de información, o por saber que nadie lo va a hacer, se moviliza. Los comentaristas de Estados Unidos están estos días distraídos con el trasnochado ataque terrorista a su Consulado en Bengazi (los enemigos de Obama y más aún los de la posible candidata Hillary Clinton huelen sangre escarbando en el tema) y con la primera confesión de la Levinsky sobre sus escarceos amorosos con Clinton, sin embargo, el Presidente Obama ha sido el primero en ofrecer ayuda al gobierno nigeriano para resolver el caso. Han seguido Paris y Londres. Las potencias no occidentales, Rusia, China, exhiben por enésima vez su inhibición. Parece como si la violación sangrante de los derechos humanos, las catástrofes humanitarias no fueran con ellas. Y así desde tiempo inmemorial.

La tercera es la reacción pesarosa pero poco indignada de los países islámicos. Las bestias de Boko Haram han perpetrado su brutal acto al grito de “Ala es grande” y dicen que van a vender niñas a 10 dólares. Con todo, no hay un clamor unánime de los creadores de opinión en el mundo islámico que diga claramente : “esto no es Alá y no tiene nada que ver con Alá, esto es una salvajada premedieval y ustedes están blasfemando contra Alá y todo lo que representa” .

Por último está la actitud pasiva de nuestra sociedad. En otros países ya ha habido manifestaciones ante la Embajada de Nigeria, comentarios generalizados de rechazo contra esta barbarie, aquí, en España, por ahora, con alguna excepción mediática, se mira el hecho con notable tranquilidad. Es paradójico que una nación tan pacifista y humanitaria como la nuestra cuando hay que manifestarse contra la guerra de Irak (ahí, claro está, podíamos desahogarnos contra Estados Unidos) no inunde radios, periódicos y televisiones diciendo que hay que hacer algo frente a un cafre inhumano del siglo XXI.

¿ES NECESARIO DAR CREDIBILIDAD A LAS PALABRAS?

Poemario por un Sahara Libre

POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE actualidades del conflicto del Sahara Occidental

domingo, 4 de mayo de 2014

Primer Ministro saharaui: “Si la ONU no avanza hacia la solución del conflicto, los saharauis deben prepararse para tomar las armas en 2015″

Foto: Bru Rovira

Entrevista al primer ministro del Frente Polisario, convencido de volver a las armas si el conflicto no se resuelve: “El Polisario ya se enfrentó a Marruecos con menos armas y menos gente que la que tenemos ahora”

Ante la pasividad de la ONU, Abdel Kader Taleb Omar rechaza convertirse en una autonomía de Marruecos: “Quienes piensan que la prolongación del conflicto nos desanimará y aceptaremos la propuesta marroquí, se equivocan”

El líder saharaui, que está “abriendo paso a los jóvenes”, pide una solución a la comunidad internacional y califica de “decepcionante y distante” la relación del Gobierno de Rajoy con el pueblo saharaui

EL DIARIO.ES Javier Gallego – Dajla 04/05/2014

Los saharauis están cansados de esperar. Llevan casi 40 años añorando el retorno a su país y 23 desde el alto el fuego, escuchando promesas que se las lleva el viento de este desierto hostil en el que viven en condiciones miserables. Aunque casi nadie confía en las resoluciones de las Naciones Unidas, el pasado martes estaban muy atentos a las noticias de Nueva York. No fueron buenas. Fueron las de siempre. La ONU resolvió no resolver nada hasta el año que viene. La enorme paciencia de los saharauis está llegando a su límite y en los campamentos se está levantando un siroco que también golpea al Polisario. El partido que ha mantenido unido a este pueblo frente al enemigo, también sufre el desgaste. Con motivo del Fisahara 2014, el Primer Ministro del Frente Polisario, Abdel Kader Taleb Omar, me recibe en una modesta salita de la residencia del gobernador de la Wilaya (provincia o campamento) de Dajla. Se muestra tranquilo aunque no puede ocultar que se avecina una tormenta en el desierto.

¿Cómo valora la resolución de las Naciones Unidas

La resolución no ha otorgado a la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) la prerrogativa para vigilar el respeto a los derechos humanos pero el informe previo del Secretario General, Banki Moon, obliga a la ONU a forzar otro escenario si dentro de un año no ha habido avances. Ese informe recoge la implicación de las Naciones Unidas en una descolonización que tiene que terminar en referéndum. Por primera vez señala que no se pueden explotar los recursos del Sáhara Occidental en contra de los saharauis. Y además llama a las partes a asegurar el respeto de los derechos humanos en colaboración con los organismos internacionales. No es todo negativo aunque sabemos que la resolución puede suponer una decepción para el pueblo saharaui que empujará a la radicalización de posiciones. La ONU es consciente y esperamos que eso les obligue a acelerar el proceso.

Ustedes están en desventaja frente a Marruecos que cuenta con el apoyo de Francia, un país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad. ¿Qué les hace pensar que tienen posibilidades de alcanzar sus objetivos?

El conflicto no solo afecta a los saharauis. Impide que se aborde la solución de otros problemas de la zona como la inmigración, el terrorismo y el narcotráfico que también afectan a Europa. Además, Marruecos hoy es rehén de su propia ocupación. Está movilizando tropas, cuerpos de seguridad y medios económicos para comprar apoyos. Está en una situación económica y política difícil y su descrédito le impide moverse libremente en el marco internacional. También la población saharaui ha perdido el miedo en territorios oculpados y Marruecos no está en una posición cómoda. Esta es una guerra de desgaste que le está pasando factura. A Francia también le pasa factura internacional su falta de respeto a los derechos humanos.

¿Y qué opinión tienen ustedes del papel de España?

Uno de nuestros problemas es que no tenemos padrino. Nuestro padrino dejó de serlo y eso nos llevó a esta situación. Los dos grandes partidos españoles apoyan la causa saharaui desde la oposición pero la olvidan cuando llegan al gobierno. No representan a la sociedad española que está con el pueblo saharaui. Nos sentimos abandonados porque España no solo tiene una responsabilidad histórica, también jurídica. Sigue siendo la potencia administradora reconocida por la ONU. Podría hacer mucho más por nosotros como un país menos influyente como es Portugal hizo por la descolonización de Timor.

¿Cuál es la relación actual con el Gobierno de Rajoy?

Decepcionante y distante. Diría que aún peor que con el PSOE que al menos apoyó a la cooperación y facilitó los visados para los enfermos pero el PP no ha hecho ni siquiera eso. De vez en cuando defienden el derecho de autodeterminación del Sáhara pero a continuación le echan flores a Marruecos.

Durante los últimos años, las negociaciones se han centrado más en el respeto a los derechos humanos que en la recuperación de la soberanía.

Nuestro objetivo es la soberanía pero, como esa resolución se ha alargado, hemos entendido que el respeto de los derechos humanos crea un ambiente propicio para el diálogo y permite que esta larga espera sea más soportable para los saharauis y que puedan expresar su posición sin coacciones. Es un medio para conseguir nuestro objetivo final.

¿No se plantean aceptar la oferta marroquí de convertirse en una autonomía dentro de Marruecos?

Marruecos carece del derecho de otorgar autonomía porque el territorio no le pertenece. El plan Baker proponía una autonomía de 5 años seguida por un referéndum de autodeterminación pero Marruecos no lo aceptó porque no admitía el referéndum. Nosotros sí. Solo aceptaremos una oferta admitida por todo el pueblo saharaui y ofreceremos a los colonos marroquíes que así lo quieran, tener la nacionalidad saharaui. Seremos generosos con quienes acepten la independencia de la república del Sáhara Occidental. No hay enemigos permanentes.

¿Qué ocurrirá si dentro de un año la ONU no resuelve nada nuevo?

No hay que esperar a ese día, hay que seguir trabajando durante este año para que el 29 de abril de 2015 se hayan producidos avances serios.

¿Y si no es así?

La ONU tiene entonces la obligación de imponer a Marruecos una solución. Cuando la comunidad internacional quiere, puede hacerlo utilizando medios militares o sanciones económicas. Eso privará a Marruecos de la posibilidad de seguir reprimiendo que es la forma en la que controlan hoy la situación.

Si tampoco esas vías funcionan, ¿qué opción les queda a ustedes?

Volver a las armas. Los saharauis están hartos.

¿Se lo plantean como posibilidad?

Por qué no. No podemos estar con los brazos cruzados.

¿Pero ustedes tienen potencial militar para afrontar una guerra?

El Polisario ya se enfrentó a Marruecos con menos armas y menos gente que la que tenemos ahora. Nosotros estamos dispuestos a todo menos a echarnos atrás. Quienes piensan que la prolongación del conflicto nos desanimará y aceptaremos la propuesta marroquí, se equivocan. Están empujando a la gente a la radicalización.

Lo he observado sobre todo en los jóvenes…

Nosotros comprendemos su impaciencia. La dirección mantiene contactos con ellos y no es ningún secreto que tenemos dificultades para convencerles. La ONU ha fijado un plazo y tenemos que prepararnos para llegar a una salida pacífica pero si no se alcanza esa vía, hay que estar preparados para otras opciones.

A partir de qué momento estarían dispuestos a volver a las armas.

La ONU ha fijado la fecha del 29 de abril que es una fecha determinante y si entonces la resolución de la ONU no cambia, haremos un llamamiento a retomar las armas. Es un tema de discusión actualmente no solo en las instancias del Polisario sino en toda la sociedad del Sáhara. La ONU es consciente del sentimiento general de impaciencia de los saharauis y por eso realizó su informe favorable a nuestra autodeterminación. Nosotros no nos cansamos de repetirles que deben acelerar ese proceso para evitar que caigamos de nuevo en la violencia. Esperamos que la ONU avance, si no los saharauis deben prepararse para retomar las armas.

La juventud desencantada es un caldo de cultivo para grupos radicales como Al Qaeda. ¿Temen que intenten captar a esos jóvenes?

Nosotros no tenemos ninguna relación con Al Qaeda. Los marroquíes trabajan para intentar relacionarnos con ellos pero durante 40 años no han podido demostrar nada. Somos grupos de ideologías opuestas. El Polisario puede afirmar que los servicios de inteligencia marroquíes tienen relación con Al Qaeda y están detrás del secuestro de los tres cooperantes en los campos de refugiados con el fin de cortar la ayuda humanitaria y aislar a los campamentos.

Esos jóvenes y no tan jóvenes reclaman al Polisario una renovación porque los mandos del partido llevan demasiados años en el cargo.

También somos conscientes de eso y estamos trabajando para abrir paso a los jóvenes. El mismo presidente en el último congreso del Polisario propuso que hubiera un nuevo secretario general y nuevos cargos pero las bases han preferido conservar la experiencia de los más veteranos mientras dure esta situación de conflicto y renovar el Polisario paulatinamente. Ahora ya hay algunos cargos jóvenes y mujeres en el parlamento. Es otra cuestión que nos preocupa.

Después de 40 años, qué le dice a su pueblo para que sigan esperando.

Estos 40 años, a pesar de todo, no han sido en balde. Hemos creado en el exilio una estructura de un Estado al que lo único que le falta es recuperar la soberanía que la ocupación ilegal de Marruecos nos ha arrebatado. Seguimos esperanzados porque no tenemos otra salida.